¿QUÉ SANTO SE LLEVARÁ LA GLORIA?


Este jueves no habrá misa a las 22:00, pero muchos  irán al templo del básquet,  algunos recibirán sus sermones, otros  pedirán perdón por las faltas cometidas, seguro habrá una confesión en el banco de espera, estarán lo que se golpearán el pecho repicando: ¡Por mi culpa, por mi gran culpa perdimos el partido!, y no faltarán esos que agachan la cabeza y se ponen de rodilla ante un  silbato  pecador.


Todo esto  no será en una iglesia, tampoco en una procesión, en un templo, o en un santuario con una  promesa por  cumplir. No se trata de San Expedito, de San Cayetano, ni  de San Valentín,  aunque falta nos hacen y más peregrinos del baloncesto, esta noche se rompe el dicho que dice “Dios está en todos lados, pero atiende en Buenos Aires”. No señores, Dios estará en el Polideportivo de Rivadavia, Mendoza, observando el duelo entre dos Santos  y del mismo nombre.

Los fieles ya están listos, los creyentes elevaron  sus oraciones,  los predicadores ya  marcaron sus versículos, los pastores  dejarán el rebaño con todas las parábolas estudiadas  y  puestas en práctica, no es un problema entre  Dioses, porque son Santos del mismo palo, ¡el problema lo tendrán los apóstoles y sus discípulos!,  pues son dos almas celestiales con el  mismo nombre   van a pedir la bendición para llegar  al altar del triunfo,  San Isidro Labrador de Rivadavia, Mendoza y San Isidro de San Francisco, Córdoba. ¿Cuál será el Santo que se llegue a la gloria?

San Isidro de Córdoba viene con ventaja, cuenta con otro Santo,  San Francisco, y esto eclesiásticamente cuenta a favor de los cordobeses, pero además traen el ritmo del cuartetazo que te hace  bailar en  cualquier piso parquet.

Pero nuestro San Isidro no solo está en el cielo,  también está en la tierra,  y cuenta con su historia basquebolística en el piso de baldosas calcarea, por los años 70,  80, en la cancha del Atlético Club Rivadavia, allá lejos y atrás de la Iglesia Departamental, recordando  la vieja escuela Normal, don Páez, la tribuna de cemento y  jugadores  entre muchos al “ Pirincho”  Tondini, y al “Zorro“ Brozovix,  quiénes hicieron llorar a San Isidro y  a la tribuna de alegría. 

Préndanle  velas a los venerados, no se confundan de Santo, aunque  el verdadero, está noche  se viste de túnica Naranja, canta tonadas, baila cuecas y gatos. Finalmente cuando se ofrezca  el saludo: ¡La paz sea contigo y con tu espíritu!, uno de los santos no tendrá paz, y su espíritu estará en el infierno. Porque Rivadavia Básquet Le Pick And Roll al Santo San Isidro Labrador de Mendoza.
PD. ¡Bienaventurados los pobres que aman el básquet, porque de ellos es el Reino de los cielos deportivos, amén!

POR ADOLFO LANZAVECCHIA

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