PARA REPASAR: REGLAS BÁSICAS PARA GANAR


Leer en voz alta desde una tribuna popular y aplicar con carácter. Las zapatillas tienen que estar bien atadas,  la presión de los cordones en líneas paralelas, el nudo tipo moñito doble. El pantalón debe pasar la rodilla, las medias fuertemente elásticas, parecer al hombre elástico. El calzoncillo debe ser del mismo color de la camiseta del equipo, este punto nadie lo tiene en cuenta pero es vital en el momento de la intimidad del jugador con su zona eros, para que se integre la misma a lo estrictamente deportivo, es decir no pueden faltar los huevos y bien puestos en el partido.


Al balón hay que mirarlo  como  una ecuación matemática, en donde  encontrar el valor de la X es la suma de los infinitos puntos que guarda la pelota en sí misma para los dos equipos, dónde el jugador tiene que sumar esos infinitos puntos de la pelota a favor de su equipo. El cero tiene mucho valor, ¡Ojo! siempre resta, cada vez que no se encesta, el otro equipo suma.

El aro contrario es como tu novia/novio, o esposa/esposo;  quien espera en quietud, inmóvil, cuya ropa es un vestido de trama muy abierta para ver las partes que motivan a cualquiera, de lejos y de cerca y si fuera posible además de ver,  tocar con energía pero con una caricia tan frágil como una hoja seca de otoño.

Jamás el quinteto debe perder el control de su temperamento por motivos tribuneros, faltas de su  contrincante con tinte antideportivo y malicioso, o bien ante las decisiones de los jueces, usted jugador siempre se debe sonreír con un gesto en el filo de la burla implícita disimulada y una relato virtual que dice: ¡Vos pega,  nosotros  penetramos el aro!, el tipo va a leer sus labios y de inmediato se le frunce el cuerpo, afirmando una visión espontanea que tiene de inmediato: la certera encestada. 
La velocidad de las piernas es extrema, digamos tienen que correr a la velocidad de la luz, y si no llega con su velocímetro, ojo no funda biela,  pida cambio para que no se le agarre el motor.

La pelota debe  picar lo menos posible, tiene que estar siempre en el aire, de mano en mano, que no sean las contrarias, y su destino final dramático o humorístico, es entrar si o si en el  aro.
También la pelota es una bola de fuego, pero a usted no le debe quemar las manos, porque su temple es de hielo, y notara como brotan las gotas de agua caliente de todo su cuerpo, sin sentir la temperatura del fuego, pero si unos 360 grados de temperamento.

El reloj tiene que ser su cómplice, usted no debe someterse al tiempo, el tiempo  debe someterse a su juego y al del equipo, solo el sonido agudo de ese instrumento manipulado por la boca, lo somete en sus límites. Quien sopla para emitir dicho sonido, no debe existir para usted, es un fantasma y la cara que usted debe ponerle siempre es de piedra, es decir que no se le mueva una pestaña y que el árbitro cobre lo que quiera, porque recuerde, el partido se gana sumando los  infinitos puntos que tiene la bola.

El segundo es una milésima pero es una eternidad, es decir la eternidad está en una milésima y la milésima es una eternidad, esto puede resultar muy filosófico, y si  logra sentir que es así está bien, piense, ¡piense! porque el juego es llevar el pensamiento a las manos y estas deben trasladar el  pensamiento y fluir en el aro.

A la tribuna, barra o público que lo acompaña, es vital para su motivación y por ende, usted debe mirarle a los ojos y dar gracias con una sonrisa, un aplauso, un saludo, un simple gesto, siempre debe mirar a su público, es el único que le banca todo.

El técnico, debe saber jugar ajedrez con tablero en el aire, esto determina que sus piezas deben moverse con estrategia y estar  en el piso,   porque si están en el aire, bueno, pueden que sean Super Hijitus, Superman, Paturuzú  o la Mujer Maravilla. De maravilla sería jugar al compás de Riqui, preguntando que tendrá el petizo.

El manager, además debe ser igual que Juan D”Arienzo; el Rey del compás; dirigiendo la orquesta típica, es decir acompañar todos los movimientos con su cuerpo y al ritmo del 2x4, esto es  cada dos avances con cuatro jugadores 8 puntos. No debe permanecer de brazos cruzados, eso es una muestra de estar entregado, de derrotero para sus jugadores y para el técnico contrincante. No debe saludar con un chilo en el poto al jugador cuando sale de la cancha, puede recibir una denuncia por acoso, además el poto no es una pelota de básquet para estar cacheteando, ni se tira pedos, aunque a veces se mandan cada pedo y con diarrea.

El público tiene que cantar permanente alentando a su equipo, y  en ritmos variados:
opera, rock,  gato cuyano,   en el entretiempo deben sonar las cuatro estaciones de Vivaldi,  en cada minuto pedido chamame, tinku y bachata.

Las jugadas preparadas están  "Coloreadas" y en un "Marco".

Si el partido no se gana, usted puede pedir el libro de quejas, abonando el derecho a su uso a fin de colaborar con la comisión, que son cien dólares, respetando la restricción,  cotización lilita, y ojo al cepo, sepa que con un punto supo ganar el partido. Igualmente si revisa el libro no hay ninguna escrita, están todas en el aire, lo demás son facturas a pagar.

Adolfo Lanzavecchia
Foto: Emilia Valestra






No hay comentarios:

Publicar un comentario